Bien, estrenamos sección. Sección que desde el principio del blog tenía pensado incluir, pero que, por falta de críticas, no he abierto hasta hoy.
La verdad es que quería empezar por un buen disco de los Pink Floyd, pero me llevaría demasiado tiempo, por lo que he escogido uno de los álbum’s del grupo Marillion. No será el último, por eso.
Antes de nada, una pequeña puesta en escena del grupo.
Grupo Inglés, de corte Neo Progresivo, que ellos mismo inventaron. Muchos seguidores del rock progresivo autentico, odian dicho género, pues pierde toda la esencia del progresivo. Una forma sencilla de tocar y transmitir, para aquellos que la música progresiva sea difícil de digerir. Yo no estoy de acuerdo. Pese a que siempre seré mucho más progresivo, que “neo progresivo”, sí que valoro grandes trabajos. Trabajos que pese a no tener la fuerza de los grupos de los ’70, reúnen de sobra elementos como para ser grandes grupos, y hacer grandes trabajos.
El grupo Marillion se puede dividir en dos etapas. La primera, liderada por su cantante, Fish, y la segunda, liderada por su sustituto, Hogarth. La primera etapa desde luego que fue la mejor, pero la segunda tiene grandes trabajos, y en concreto, su último disco sacado en 2004, y que es de lo mejorcito que tienen de esta segunda etapa. Concretamente el disco que nos ocupa, llamado Marbles.
Así pues, pasemos a destripar el disco.
El grupo deja de lado completamente sus ediciones Pop, para centrarse de nuevo en el neo progresivo auténtico. Vuelven a recuperar la guitarra de Rothery, que suena como nunca había sonado, y juegan mucho más con los instrumentos, haciendo cada canción una obra instrumental completa.
El disco empieza con la canción titulada, “The invisible man”. Un tema de más de 13 minutos de duración, que hace valer lo que he dicho anteriormente. El neo progresivo no tiene por que ser menos instrumental que el progresivo. El tema reúne cambios atmosféricos mezclados con una melodía vocal que hace que la canción llegue más adentro si cabe. Y si eso no fuera suficiente, sus complejas sonorización, así como la guitarra, hacen que “The invisible man”, sea una de las mejores canciones del álbum.
Después tenemos 4 cortes, que unidos hacen una canción, pero que divididos entre el disco, hacen de pausa entre canción y canción. Los temas son, “Marbles Pt. I”, “Marbles Pt. II”, “Marbles Pt. III”, y “Marbles Pt. IV”. Son unas melodías simples, con una bonita guitarra acústica en unas partes, y unos bonitos toques de piano, muy soul, en otras partes.
Seguimos con el disco, y nos encontramos con dos temas muy diferentes. Por un lado, “You’re Gone”, el tema más comercial del disco, junto con un Remix del mismo, y “Angelina”, la balada del disco. Ambas muy diferentes, la primera, por la simpleza, y la poca complejidad. Unas melodías muy pegadizas, y una guitarra con unos ecos muy al estilo Simple Minds.
La segunda, una balada excepcional, con una acústica impresionante, y una voz calida que la acompaña esplendida. Así como los efectos sonoros. Realmente preciosa.
Proseguimos con el disco, y llegamos a la canción 6. “Don’t hurt yourself”. Tema muy pegadizo, con la acústica y la batería compaginándose, y un bajo muy marcado.
Seguimos, y en el tema 7, nos llega “Fantastic place”. Otra canción realmente preciosa, por su simpleza, y por sus solos de guitarra, muy suaves, acompañados por una batería que susurra, más que suena.
En el tema 9, penúltimo, y como anticipo de lo que vendrá después, nos llega el tema más extraño. Muy vocal, y realmente raro.
Y por último, y para cerrar el disco, llegamos al tema por excelencia en Marbles, y de los mejores junto con el Track 1, titulado “Neverland”. Un final apoteósico, donde a cada minuto que pasa, el frenesí va aumentando, y los instrumentos cada vez se hacen más visibles, así como la melodía y la voz. Espectacular, de verdad.
Solo espero que si tenéis la oportunidad, lo oigáis, porque de verdad, merece la pena.
Un saludo.
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